el cubo de grasa
la ahogué con su cuerda umbilical, sus ojos rezumaban aceite. Estruendos metálicos se abrían paso por sus corroídos dientes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
(sin título)
(sin título)
porfin online
(sin título)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.